Una voz de Leyenda
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Una voz que hizo ganar a su dueña más de 400 galardones a lo largo de su carrera, y que hizo que fuese considerada la Reina negra del Pop.
La muerte de Whitney Houston vino como una flecha envenenada a clavarse en los corazones amantes de la música de todo el mundo.
La noche previa a los premios Gramy se vio teñida de negro. La cantante moría en su habitación de hotel horas antes de su vuelta a los escenarios. Ninguno de sus familiares o amigos se esperaba esta trágica noticia; solo sus compañeros de trabajo afirmaron que aquel día la cantante había mostrado gestos de estar nerviosa y tener una actitud violenta durante el ensayo.
La muerte prematura de la voz negra por excelencia es el final de una vida llena de éxitos y problemas de adicción a partes iguales.
Whitney Houston llevaba la música en la sangre. Hija de una cantante del coro de Elvis Presley, y teniendo como madrina a Aretha Franklin, comenzó su carrera musical con sólo 14 años, cantando con su madre en clubs nocturnos y sacando su primer álbum al mercado.
A partir de ahí, sus éxitos no dejaron de aumentar. A los tres hits de su primer álbum, se le sumaron grandes éxitos de su segundo álbum, incluyendo la canción "One Moment in Time", la canción oficial de los Juegos Olímpicos de 1988.
Ya en la década de los 90, llegó su salto a la gran pantalla, donde enamoró a miles de personas con sus grandes ojos negros y sus canciones de amor susurradas en brazos de Kevin Costner. La película de “The Bodyguard” se convirtió en un icono del romanticismo, y a día de hoy la banda sonora creada por Whitney Houston está considerada un himno al amor en todo el mundo. Canciones inolvidables como “I will always love you” o “Run to you” hicieron de Whitney un icono pop de las canciones de amor.
Por amor, se casó un poco más tarde, en 1992, con el cantante Bobby Brown, con quien tuvo una hija. Pero esta historia de cuento de hadas terminó en tragedia. 15 años de matrimonio unieron a estas dos estrellas de la canción, en las cuales fueron constantes los escándalos de violencia machista, engaños amorosos y drogas. A pesar de que la cantante se separara del cantante, su vida había dado un giro de 180º. Enganchada al consumo de alcohol y drogas, la cantante se separó de los escenarios durante una larga temporada. Muchos fueron los titulares de las revistas sobre las adicciones de la cantante y actriz, que cada vez preocupaba más a sus fans por su aspecto de extrema delgadez y rostro consumido.
También fueron constantes las visitas a los centros de rehabilitación. La última de ellas, unos meses antes de morir. Whitney Houston abandonaba el centro de rehabilitación el pasado año 2012, con fuerza y entereza para volver al mundo de la canción que tanto añoraba. En su último álbum, aparecía en portada con fuerzas renovadas, mostrando al mundo un rostro de serenidad y entereza propios de su voz y su fama.
Pero su batalla contra las drogas duró poco. Ella afirmaba haberse recuperado completamente de su adicción por estas sustancias nocivas, pero en el informe toxicológico de su muerte se encontraron un cúmulo de medicamentos, cannabis, etc. Que provocaron la muerte de la cantante.
Sin embargo, las fuentes oficiales y la opinión generalizada afirman que no se trata de un suicidio, ni una sobredosis de droga lo que la mató.
Whitney Houston murió a causa de una mezcla de medicamentos que, junto con alcohol y drogas, se convirtieron en una accidental bomba de relojería.
Para siempre se queda con nosotros la imagen de aquella mujer fuerte y decidida, con grandes ojos negros y una sonrisa inigualable. Pero, sobre todo, se queda con nosotros siempre aquella voz que nos hizo soñar, y que aún lo hace, con grandes historias de amor.
Esa voz negra, que a pesar de cometer más errores que aciertos, se ha convertido en una leyenda.
La leyenda de un amor que es para siempre.
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